Leí una noticia el otro día que me dejó helado. No de miedo, sino de... asombro. De vértigo. Era una de esas noticias que parecen sacadas de una película, sobre un científico de Harvard, David Sinclair, que logró revertir el envejecimiento en animales y que ya se prepara para hacerlo en humanos.
La mente se me disparó, claro. Pensé en todo lo que se podría hacer, en el mundo que vendría. Pero frené. Cerré los ojos y me hice una pregunta más profunda, una pregunta que no va a la cabeza, sino a las tripas.
Y es la misma que te quiero compartir a vos hoy.
Si ahora mismo, alguien te garantizara que vas a vivir el doble de lo esperado, 150, 160 años... ¿qué es lo primero que sentís? Sacá la mente de la ecuación. ¿Qué te dice el cuerpo? ¿Es una bocanada de aire fresco, una expansión en el pecho, una alegría por todo el tiempo ganado? ¿O es una punzada en el estómago, un peso en los hombros, un "uf, ¿tanto más de esto?" que te deja sin aire?
Te lo pregunto porque me di cuenta, como nos enseña una y otra vez la Bioexistencia Consciente, que esa respuesta visceral es un diagnóstico perfecto. Un diagnóstico que no habla de tu futuro, sino de la historia inconsciente que te compone, o sea, de tu pasado y el de tu familia y ancestros.
Si la idea de más vida te pesa, es probable que, sin saberlo, tengas en mayor proporción historias familiares y ancestrales donde la vida fue sinónimo de lucha, de resignación, de sufrimiento. Pienso en un consultante cuya reacción fue de un agobio inmediato. Al explorar su árbol, encontramos la historia de un bisabuelo que tuvo una vida muy larga, sí, pero en un exilio lleno de tristeza y paranoia. Para el inconsciente de mi consultante, "vivir mucho" estaba grabado a fuego como "sufrir mucho". Su cansancio era el eco del cansancio de su ancestro.
En cambio, si la idea de más tiempo te entusiasma, quizás estés conectado a un potencial no realizado en tu clan. A los sueños truncados de tus ancestros. Pienso en mí, por tomarme de ejemplo. En mi historia familiar está mi abuela, una artista brillante que tuvo que abandonar su pasión para criar a su familia. Su anhelo constante es "si tan solo hubiera tenido más tiempo...". El entusiasmoque siento es el eco de mi abuela y el de otros ancestros, es el permiso para vivir la vida que ella no pudo.
Esa noticia de Harvard, al final, no se trata de ciencia. Se trata de nosotros. Es un espejo gigante que nos pusieron adelante para que nos preguntemos: ¿Quíen soy? ¿Qué guion estoy representando? ¿El de un drama que anhelo que termine, o el de una obra increíble que recién empieza?
La respuesta define la libertad con la que vivimos nuestros días, sean 80 o 180 años.
Esta reflexión completa, con más detalles y matices sobre cómo nuestro pasado escribe nuestro futuro, la desarrollo en el último episodio del podcast.
Escuchá el Episodio: "La noticia de Harvard que revela el secreto de tu árbol genealógico"
Escuchalo en Spotify tocando acá
Escuchalo en YouTube tocando acá
Te dejo con esa pregunta resonando, para que te escuches sin juicio y con curiosidad.
Un abrazo inmenso,
Diego
P.D.: La verdadera libertad no es agregar más años a la vida, sino agregar más vida propia a los años. Y eso empieza por conocer la historia que nos habita.

Si estás list@ para dar el paso hacia vos mism@ y sanar tu alma, agenda un encuentro gratuito para conocernos, conocer el programa integral y saber si resuena con vos. Te espero!

Diego Rouco
¡¡Suscribe para que te notifique de las novedades!!